MUJER

      Las mujeres por sus diferentes etapas de cambios hormonales a lo largo de la vida, además de la adaptación física al embarazo y parto, se encuentran frecuentemente afectadas por problemas en su SALUD PELVICA, afectando específicamente a la musculatura del piso pélvico que constituyen una compleja estructura cuya función es la de sustentar órganos abdominales y pelvianos, dentro de los cuales se incluye la vejiga, útero y recto. Cuando estos músculos se debilitan o se dañan aparecen los síntomas de disfunción, dentro de los cuales destacan la incontinencia urinaria, prolapso genital, incontinencia fecal, dolor pélvico y disfunción sexual.

      Las disfunciones del piso pélvico muchas veces son un tema desconocido para las mujeres, no es fácil conversar sobre los problemas de salud íntima cuando no entendemos bien de que se trata, hay ciertos temas que las mujeres no conversamos, ni siquiera entre amigas, como por ejemplo los escapes de orina, la pérdida de sensaciones o dolor durante las relaciones sexuales, estas son experiencias que no comentamos por temor a ser las únicas a las que nos sucede, ni siquiera nos atrevemos a contárselo a nuestro ginecólogo, incluso en algunas ocasiones hemos negado nuestra realidad, por vergüenza o porque creemos que es “normal”, sin imaginar que estos problemas aquejan a millones de mujeres en el mundo, siendo más común de lo que imaginamos. 

Síntomas más comunes que presentan las mujeres:

 

Incontinencia Urinaria es cualquier escapes de orina de manera involuntaria, que puede ocurrir  a causa de un esfuerzo (incontinencia de orina de esfuerzo o IOE) o por una urgencia miccional (incontinencia urinaria de urgencia o IUU) y cuando ocurren por ambas causas se llama incontinencia mixta.

- Prolapso de Organos Pélvicos.

- Constipación o dificultad defecatoria.

- Residuo post miccional elevado es la dificultad de lograr un vaciamiento completo de la vejiga, que tiene como principal signo la sensación de mal vaciamiento vesical y las infecciones urinarias recurrentes.

- Dolor pelvico crónico (como neuralgia del pudendo, sindrome  de vejiga dolorosa, vulvodinea o dolor en la zona de la  vulva, etc).

- Disfunciones sexuales (vaginismo, miedo al reiniciar la vida  sexual después del parto, etc).

- Tratamiento pre y post cirugía uroginecológica.

- Tratamiento de cicatrices perineales hipertróficas y/o dolorosas, una de ellas por ejemplo la episodiomía.

- Tratamiento kinésico como prevención y tratamiento durante el embarazo y en el post parto.